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lunes, 1 de enero de 2018

The Thorn of Dentonhill


A medio camino entre la novela negra y la fantasía de aventuras, la percepción de la novela puede depender mucho de quién sea su lector, como ya pasó con "California bones", la última novela que comenté el  año pasado.

Si eres un adolescente, por mucho que ya estés camino a la edad adulta, es probable que "leas" una novela de fantasía sin grandes alharacas, entretenida, con mucha acción y un protagonista con un espíritu rebelde y anticonformista que se aproxima mucho a tu forma de pensar o, al menos, uno con el que te resulta muy fácil identificarte.

Si eres chica, además tienes un personaje secundario (que no lo es tanto) al que agarrarte y en quién mirarte. Uno de esos protagonistas con cabeza y saber estar que nunca pasa desapercibido entre las páginas de un libro.

Como adulto cerril que si lee sobre algún tipo que hace cosas extrañas y se relaciona con lo arcano, es posible que no llegues a darle la más mínima oportunidad a esta novela, lo que de entrada me parece un error pero para gustos colores.

Si eres un amante de la fantasía ochentera o de ese revival que está suponiendo Michael J. Sullivan en la forma de exponer sus novelas es posible que puedas pasar un rato agradable por mucho que en algún momento parte de la trama te resulte algo repetitiva, con algún pasaje inusitadamente lento y un protagonista demasiado adolescente a veces para un adulto que ha visto como parte de su ardor revolucionario se ha mitigado por los años y que el que le queda trata de mitigarlo y aplacarlo cuando puede para no dar una mala impresión.

Por edad y gustos literarios estoy en este último grupo. 

Me gusta Michael J. Sullivan (que conste que a veces también me resulta algo pausado para mi gusto) y siempre he sido devoto de Fafhrd y el Ratonero Gris. Además, siempre me han gustado los autores con gremios de asesinos y ladrones, conflictos internos que se resuelven en ocasiones sin necesidad de que la autoridad haga acto de presencia y que zanjan las disputas con la espada (por si alguien necesita pruebas, mi X-men favorito siempre fue Gámbito).

De todas formas, y por mucho que me identifique con el espíritu de la novela y parte de lo que cuenta, hay una parte del planteamiento de la novela de Maresca que me parece excesivo (rozando lo recargado), como es la parte de la cuerda (la capa la puedo entender más y me molesta menos), que no la de la magia.

Siendo justos creo que me gusta el primer tercio de la novela y me parece que la trama está bien resuelta en el último cuarto de la historia pero me sobra algo de la zona intermedia donde parece que la gran protagonista de la historia es la dichosa cuerda, por mucho que en ese pasaje esté uno de los grandes conflictos armados de la historia y una de las disputas más entretenidas que he leído en este año

Mi problema es que cuando Veranix (el protagonista) lleva la "cuerda" me acaba recordando demasiado Peter Pan con traje de Spiderman y acaba de sacarme  de la novela en cada ocasión, por mucho que no sea mi intención. Como he dicho, ya tuve mi época de Spiderman (del original, no de las múltiples variantes surgidas después) y esa parte de la historia me aporta más bien poco.

El resto.. luchas gremiales y de bandas, estudios universitarios y parte escolar (por mucho que por edad diste un poco de mi cotidianidad) están bien y el lenguaje acompaña. 

Dinámica, ágil, con buenos secundarios Colin, Denvil and Co ofrecen entretenimiento, acción, algo de pausa y un poco de sexo a un protagonista que acaba siendo demasiado intrépido (e inmaduro) en algún momento para mi gusto pero que no deja mal regusto cuando lo lees.

El resto... Fenmere, "Blue hand", asesinos a sueldo  y duelos en los tejados de la ciudad, me parecen muy entretenidos y con una estética comiquera por mucho que aquí vistan jubones y leotardos y el protagonista no se mueva al ritmo de batseñales.

Curiosa y llamativa, aunque con ciertas carencias, la trama está bien y el desarrollo acompaña así que me parece justo darle la opción a un segundo round en 2018, si bien es probable que antes le dé una oportunidad a "A murder of mages", también de Maresca pero, sobre el papel, con protagonistas adultos, para ver si el mismo mundo y el mismo creador pero protagonistas adultos me sitúan un paso más cerca del disfrute absoluto.

Valoración: Me ha gustado.

Nota del autor: "The Thorn of Dentonhill" pertenece a mis lecturas de 2017, hoy comienza el 2018 y como sé que se han quedado en el tintero 3 o 4 novelas del año pasado, trataré de comentarlas a lo largo de este año.

En cuanto al 2018... me gustaría volver a autores que este año no han tenido espacio y mantener incorporaciones nuevas que han venido para quedarse, sin dejar de lado a los fijos, lo que a priori parece un imposible pero, en principio, es la intención.

El objetivo de este año son 60 novelas, un 25% menos que este año pero es que la previsión laboral y la falta de tiempo del último trimestre del año pasado parece que, al menos durante el comienzo de  2018, va a seguir ahí y como me gusta leer disfrutando, no voy a forzar la máquina. Eso sí, si veo que puedo y es asumible trataré de exceder mis expectativas.

A quien lea esto, por cierto, ¡¡FELIZ 2018!!, que espero se trate de un año lleno de alegrías y buenas noticias para todos nosotros.

viernes, 22 de diciembre de 2017

California bones - Daniel Blackland, vol. 1


Con "California bones" me ha pasado como con alguna otra novela de este año que en ese constante proceso de cambio por innovar en la literatura a veces se quedan entre medias de varios géneros y no termina de cuadrar bien el invento.

Son casos complicados de valorar, entre otras cosas porque muchas veces esperas algo al leer la sinopsis y lo que luego te dan no tiene nada o casi nada que ver con lo que te habían vendido.

Veo la referencia de la portada de Steven Gould y no me termina de cuadrar.

"L.A. Noir" me lleva a pensar en novela negra, muy negra, de ambiente inhóspito e incómodo, gris, espesa, lenta, de ritmo pausado y temática cruda.

La novela de Eedkhout tiene alguna de esas variantes, por ejemplo, a pesar de presentar similitudes con las ciudades que conocemos la historia nos muestra un ambiente opresivo y gris, hasta cierto punto inhóspito, con un aire que recuerda a la ambientación de la película Blade Runner pero sin que la transformación que plantea termine de resultar real, bastante lejos de el aire que una buena novela de cyberpunk llega a tener.

El problema llega cuando la lectura no es capaz de generar tensión en el lector y poco a poco se muestra incapaz de alcanza un climax a través del desasosiego o  esa sensación de incomodidad que surge cuando estás leyendo un thriller en condiciones.

Así que la referencia la referencia al género negro no creo que sea adecuada. Calificaría "California Bones" como una mescolanza más próxima al fantástico puro y duro, con algún tinte futurista que a la novela negra en cualquiera de sus vertientes, por mucho que sobre ella revolotee un ligero aire a un Danny Ocean (el encarnado por George Clooney, pero en versión miniyo) planeando un gran golpe (virtualmente imposible y seguramente kamikaze) de fondo.

Como se ve por lo expuesto, el fondo me ha generado algunas incertidumbres, el problema es que la forma lo ha aclarado pero no necesariamente para bien.

El tono lúgubre, la denuncia política y social y un fondo bastante triste (con algún tinte siniestro y macabro) se diluyen ante el intento de aunar en un mismo libro una historia con trasfondo y una narración directa, sencilla, cómoda y manejable con mucha elipse (¿intencionada?) que deja todo eso en un ¿cuarto? plano tan lejano que acaba por perder cualquier peso específico en la novela y te aleja de la acción. 

Quizá el problema resida en la sensación de que Eekhout trata de gustar a jóvenes y adultos y pierde a una parte de cada en el intento.

El contar con protagonista adolescente, sirve para cubrir un espectro muy amplio de lectores, pero para mí gusto no es una novela para los adolescentes más pubers, demasiado gore y mucha carga subliminal para que vean todo lo que se mueve. Para ellos lo bueno, cierto toque comiquero, diálogos ágiles, mucho ritmo y poca descripción. Pero, insisto, por desfasado que pueda estar por mis años, no creo que sea para un joven de 16 años (o que vaya a entender el trasfondo que se supone que hay detrás).

Para los adultos tiene carencias. Resuelve los lances con demasiada rapidez y un punto de ingenuidad, esperando que los fuegos artificiales y la magia del momento cubran las carencias de la narración.

El lenguaje es asequible pero para una persona exigente es casi seguro que le parecerá que a los personajes les falta profundidad y el desarrollo de la trama es demasiado irregular, con muchos saltos en la trama (¿o pretenden ser cambios de escena para una posible adaptación a la gran pantalla?), mostrando fogonazos de la historia, la parte vistosa y espectacular, pero dejando huecos sin rellenar en la historia.

Para el postadolescente... si no es exigente puede ser una buena lectura.

La parte "nueva", la de la osteomancia, y la de las distintas características de otros protagonistas no deja de recordar a un cruce entre el manga post-apocaliptico de hace unos años y los comics de Marvel de los 80-90, por lo que no me ha cautivado.

Por todo y por eso, quizás lo mejor que pueda decir es que  para mí "está bien", sin más.

P.D: Leeré la siguiente entrega, porque la historia es, al menos, entretenida y no especialmente exigente para los meses venideros, que prometen de todo menos pausa.

miércoles, 11 de octubre de 2017

The graveyard book (El libro del cementerio)



Tocaba Gaiman.

No sé si por sibaritismo, populismo, curiosidad o interés, pero cuanto más lo pienso más claro tengo que era lo que tocaba.

Llevaba mucho tiempo rumiando esta lectura. Realmente lo que rumiaba era "una lectura de Gaiman". Durante mucho tiempo.  Hoy parece demasiado. 

Por un lado me movía la curiosidad, vi "Stardust" cuando salió, hace ya mucho tiempo y aunque en película no me terminó de llamar la atención siempre me he quedado con las ganas de enfrentarme al libro y ver qué tal. 

Por el otro, me puede el interés, la curiosidad y la vanidad. He leído a Tolkien, R. R. Martin, a la sociedad formada por Weis y Hickman, Herber, Sanderson, Clark y poco a poco intento que pasen por mis manos todos los "grandes clásicos" o los que lo serán. (Nota personal: China Mieville se sigue resistiendo).

Me gusta tener una idea global, no siempre siento la necesidad de explorar toda la bibliografía de un autor que me haya gustado pero sí tengo una compulsión extraña hacia lo nuevo y variado, a localizar referentes y explorarlos y Gaiman lo es, o al menos lo lleva siendo la última década.

Hace poco estrenaron "American Gods" en televisón y un primer vistazo me dijo que no era para mí pero que quién lo creo tiene mucho que ofrecer.

Hace un par de semanas vi que se publicaba "Mitos nórdicos" y supe que la acabaría leyendo si disponía de unos cuantos meses para ir cubriendo otras asignaturas pendientes. Pero, ¿cómo empezar a leer a Gaiman justo por su última obra? 

Así que mi problema había mutado. Ya no era cuestión de si iba o no a leer algo de Gaiman sino por dónde iba a empezar a hacerlo. Y, salvo el descarte de "Stardust" para evitar comenzar con una novela que ya supiese claramente de qué iba, no tenía un claro favorito. 

Descarté posibles segundas partes y secuelas y me lancé a la suerte, sin buscar sinopsis ni investigar nada en profundidad. El azar quiso que fuese "The graveyard book".

Si soy sincero el comienzo me costó. 

Su prosa no es la de autores de bestseller y consumo rápido. Tiene un ritmo o una musicalidad distinta y su lenguaje es algo más áspero, más incómodo, no siempre tan coloquial como me gustaría. 

Venía de leer "The hostage", donde la mitad de los diálogos tenían jerga y abreviaturas coloquiales propias de dialectos escoceses e irlandeses y, sin embargo, me costó bastante menos que esta novela. En ese sentido el avance fue lento (no mucho pero lo justo como para notarlo, lo que de por sí no es un buen comienzo).

Además el vocabulario es distinto al habitual, no es algo abrumador pero sí lo suficiente como para frenar la sensación de lectura fluida que me gusta. Una cuestión que me ha llamado la atención desde el principio, porque al principio lo interpreté 100% como un libro de Young adult y no terminaba de entender la exigencia para su lector en potencia.  Notaba un contrasentido entre el fondo y la forma y no terminaba de ajustarlo.

He leído "Momo" de Ende, y el lenguaje (que conste que la leí traducida) es otra cosa. La leí siendo un crío y hace unos años y creo que es una lectura de niños con un mensaje que los adultos han olvidado y que a veces necesitamos que nos recuerden.

"The graveyard book" es algo distinto, creo que es un libro de adultos que los niños pueden leer y disfrutar a su manera. O un libro intergeneracional (palabra que está muy de boga) que según quién lo lea ofrece cosas distintas.

El eje argumental no es especialmente complicado, para alguien joven debe ser algo parecido a la serie de "mi pequeño vampiro", mientras que para un adulto puede resultar algo demasiado liviano pero de fondo hay pequeñas cosas adicionales, momentos puntuales que te van transmitiendo algo distinto, información que como adulto interpretas y valoras de forma distinta a los más jóvenes, elementos que están ahí aunque no se mencionan  y que hacen que la novela te vaya cautivando aunque eres consciente de que "eres demasiado mayor para ese tipo de lectura".

No creo que se trate de Nobody, de Silas o de Scarlett, ni de los terribles Jack, creo que se trata de la reflexión sobre la vida, el paso del tiempo, el amor y el cambio. 

Quizás por eso se haya convertido en uno de esos pequeños tesoros que guardas muy dentro para volver a él en otros momentos de tu vida en donde buscas encontrarte o ver si te reconoces, como a mí me pasa con "El principito" de Saint-Exupéry y ciertas películas que te hacen volver, si no a ser el niño que fuiste, si al menos a reencontrarte con emociones y sentimientos que normalmente contienes en el frenesí cotidiano donde las formas se cuidan y todos llevamos armadura.

No sé en qué momento dejó de ser "la lectura a terminar sí o sí porque toca, me guste o no" a un "madre mía que todavía consigue que suelte una lágrima justo aquí, en mitad de la calle", pero la metamorfosis realmente se produjo.

Recuerdo su tramo final, ayer en el metro, inmerso en su lectura, con ese poso de tristeza que se te instala en el interior cuando notas que algo está llegando a su fin y no quieres que sea así, por muy inexorable que sea. Hasta el punto de que cuando te quedan 10 páginas y notas que el autor ha hecho su última pausa antes de cerrar la novela, haces una pausa injustificada para darte un ratito más que te permita despedirte del libro en condiciones.

Su momento cumbre ha hecho que sintiese cosas, no sé si una profunda tristeza, una enorme alegría... o ambas las dos. Es de esos finales que además te regalan una frase de esas que te marcan en un momento de tu vida (y corres a incluir como foto de tu perfil de whatsapp porque en ese momento crees que define parte de qué/quién eres) y un final que me hizo recordar los finales de dos películas ("Dentro del Laberinto" y "Los Goonies") con todas las emociones que generaron entonces en mi interior (ese cúmulo de sentimientos que se contraponen y te convierten durante unos instantes en una montaña rusa donde no sabes si reír de tristeza o llorar de alegría) y ese punto (¿y seguido?) que pone el fin a las mismas.

Quizás por eso, por ese punto que me ha tocado y que la convertirá en algo difícilmente olvidable, la valoro como algo increíble, aún cuando durante la mayor parte del tiempo habría sido una "Young adult" que no está mal, sin más.

Valoración: increíble.

P.D: Volveré a Gaiman, eso seguro.

P.D.II: Las ilustraciones de Chris Riddell suman y mucho.

domingo, 11 de junio de 2017

Aki y el misterio de los cerezos - Aki, vol. 1


Es difícil hablar de una novela que rompe tanto con lo que suelo leer y, por qué no decirlo, que se suele ver en las librerías.

Carlos Bassas del Rey ofrece una novela en el antiguo Japón, con samuráis y ronins, con demonios y hechiceros, con emperadores y rebeldes. Una historia menos fantástica de lo que podría parecer pero con un toque más mágico de lo que la sinopsis podría dar a entender.

"Aki y el misterio de los cerezos" camina entre la Novela de aventuras con toques fantásticos y la Young adult más insólita de los últimos años.

Es una novela con un protagonista muy joven que se ve obligado a madurar y crecer, a ofrecer a avanzar y seguir construyendo su futuro mientras, poco a poco, va encontrando los elementos que le permitirán entender de dónde viene, a donde va y cómo ha llegado a la situación en la que se encuentra ahora mismo.

Aki es un personaje cercano y entrañable. Conocemos el japón del siglo XVII con el imperio Tokugawa. No es un tratado histórico y no se hace pesado, pero sirve para entender y desmitificar también parte de la grandeza de la época, humanizar a emperadores y séquito y entender que allí, como pasó durante la edad media en Europa, también se cometieron abusos y tropelías en nombre del "bien común" o del regente.

No es una novela para devotos históricos que busquen aprender mucho más pero sí permite una primera inmersión en la materia y ver si despierta la curiosas por ese u otros periodos y lugares históricos que quizá no siempre han sido analizados y mostrados de la forma correcta.

El lenguaje que usa Bassas es agradecido, bello hasta cierto punto y muy visual, capaz de llevarnos a ambientaciones y decoraciones de película pero sin llegar a generar la plasticidad de Hollywood en las luchas ni terminar de cautivar al lector durante la obra.

Le falta tensión, algo de madurez en la resolución y una complejidad algo mayor. 

Te deja con sensación de cuento, más que de novela. De entretenimiento no exigente al que le falta una pizca de algo para ser lo que se espera pero que lo que tiene está bien y se agradece.

Quizás por todo eso es más "young adult", más una novela de iniciación en el género fantástico o  de ruptura de moldes de adolescentes sobre lo que puede ser la escritura, que un best seller cautivador o una novela mas potente.

Deja con ganas de más y es factible pensar en dedicarle algo de tiempo a la serie, eso sí, teniendo en cuenta las limitaciones que posee.

Valoración: me ha gustado. Pero no me ha vuelto loco.

Una novela para quienes disfrutaron con Mulán, aunque avisando de que quizás la ambientación y el tono es algo lúgubre y falta esa desinhibición y alegría que Mushu y el pequeño grillo aportan a la película de Disney.

Para los amantes de la época, de su estética y del misticismo y los elementos mágicos y sobrenaturales, no puedo dejar de recomendar encarecidamente "Kubo y las dos cuerdas". Seas niño o no, te encantará.

miércoles, 5 de abril de 2017

Alcatraz Vs the evil librarians - Alcatraz series, vol. 1


Hoy no creo que me alargue mucho, la novela no da para demasiado.

Trataré de ser justo y exponer los dos problemas gordos que he tenido con esta novela:

Es una novela de Brandon Sanderson o, al menos, firmada por él y eso para mí significa muchas cosas. Originalidad, intriga, sorpresa, espectación, imaginación... nada o casi nada de lo que luego aparece en la novela y eso genera una enorme decepción. 

Si las novelas anteriores de Sanderson son algo épico que deja un recuerdo memorable en el recuerdo, esta no. Lo que en las demás entregas es ilusión aquí es decepción, la evasión de visitar lugares desconocidos e ignotos se queda aquí en una revisitación del mundo actual (curiosa hasta cierto punto, pero algo ingenua para un autor que sorprendió a propios y extraños con obras como "Elantris", "Nacidos de la bruma" o "El alma del emperador").

El estilo narrativo y la propuesta literaria son más bien flojas, carentes de la magia y el embrujo que siempre le han caracterizado, sin ese sello que para mi gusto le convierten en uno de los referentes más potentes del género en la actualidad.

Una "Young adult" demasiado "Young" y poco "adult" para mi gusto. El segundo problema y también inesperado. El Potter de Rowling era una novela con jóvenes pero asible por los adultos, más conforme las novelas iban avanzando y sumergiéndose en la oscuridad. Esta entrega es demasiado light como para considerar que apunta maneras o que es el primer paso de una gran seríe, por mucho que varias de las críticas que he leído la pongan muy bien. Evidentemente dentro del género pueden serlo pero como adulto... en una línea imaginaria que separe la literatura adulta de la infantil a la que llamásemos "Young adult", en donde el "Percy Jackson"  de Rick Riordan sea el ejemplo tipo de lo que puede estar bien para chavales y aportar algo a los adultos (aunque sea para aquellos que hayan disfrutado en su día con la mitología clásica), "Alcatraz vs the evil librarians" está cláramente más hacia el lado infantil, carente de la chicha necesaria para enganchar a un público adulto o veinteañero.

Con estos dos handicaps, difícil encontrar mucho que llevarse a la boca. Me falta demasiado de lo que me gusta y considero mínimo como para hablar mucho.

Recuerda, con muucha lejanía a la prosa y tipo de construcción de la serie de Thursday Next de Jasper Fforde, si bien esta es mucho más exigente a nivel intelectual, más "currada", con un número muy elevado de referencias literarias e históricas y un derroche de imaginación muy superior, que sí exigen al lector y le permiten disfrutar de un divertimento como no se conoce otro en la literatura actual.

Esta entrega de Sanderson se queda muy corta en su intento de ocupar un plano similar, como cuando Ícaro mide mal sus fuerzas y se queda a medio camino de su sueño, la sensación es que personaje y trama se quedan a medio construir, a medio hilvanar, lejos de cualquier posible meta. Un híbrido entre el cuento infantil y la supuesta novela para jóvenes con visos de ser algo más.

Los personajes carecen de carisma, son bastante planos y permanecen siempre circunscritos a roles y perfiles muy planos. 

La trama apenas tiene complejidad y la escisión realidad-mundo de los libreros, es bastante exigua y ofrece muy poco juego.

El lenguaje y  la prosa ofrecen también bastante poco.

Y las páginas se suceden sin llegar a sentir ese "algo" que hace que te enganches con locura a la lectura, lo que aún dificulta más culminar la novela.

Así que termino su lectura bastante desencantado, con algo de frustración y pocas ganas de darle una oportunidad a la segunda de las entregas, visto lo visto.

Valoración: No está mal. Si eres muy joven, esperas poco y te estás introduciendo. Si eres adulto... no la cojas. No podrás decir que es mala, sin más.

P.D: comienzo "Secretos imperfectos" con la esperanza de que su longitud se vea compensada con una trama a la altura. Empieza a ser necesario dar con una serie de dos o tres novelas que permitan coger impulso y ánimo para que la lectura sea algo más que un burdo automatismo.