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viernes, 9 de agosto de 2013

6 cerezas y media


Tuve la suerte de conocer a Juana Aurora Mayoral hace un par de meses. Fue en unas circunstancias un tanto inverosímiles relacionadas con mi trabajo (que tiene poco que ver con el mundo literario) pero esa parte de  la gracia que tiene la vida, siempre dispuesta a sorprenderte.

Desde el primer momento me pareció una persona culta e interesante, de esas que son capaces de hablar casi de cualquier tema y amenizar una conversación. Y, a pesar de haberla tratado muy poco tiempo me ha bastado para darme cuenta de cuán suyo es este libro.

Vaya por delante que a pesar de ser una novela policiaca no creo que sea una novela para adultos, muy a mi pesar,  pero tiene elementos suficientes para entretener y pasar un rato agradable sin complicaciones durante un par de días, sea cual sea la edad del lector. 

Si tuviese que recomendarla creo que lo haría como novela de iniciación para jóvenes. No soy capaz de delimitar edad porque en algún momento de los últimos años he perdido la referencia de lo que es un niño, un chaval o un adolescente. No sé si porque yo cumplo años o porque realmente los chicos de hoy en día llevan un ritmo totalmente distinto al que llevábamos antes.

Que más da si tienen 10, 12 o 14, "6 cerezas y media" es un buen libro para introducirles en el mundo de la literatura y, sobre todo, mostrarles que el mundo policíaco también es una buena alternativa para ellos.  Entretenida, muy fácil de leer, bien escrita y con una trama que podrán seguir sin problemas con alguna sorpresa que ellos no podían prever. 

Hay mucho diálogo, las descripciones son someras y prácticas y los personajes no son exigentes. La trama es entretenida y mezcla la originalidad con cierta simpleza que dan como resultado una lectura interesante para ellos.

Si se es “adulto” la cosa cambia. Los personajes resultan muy planos, hasta superficiales, a la trama le falta algo de solidez y de tensión narrativa y, al menos en mi caso, era evidente quién era la asesina por cómo se estaba desarrollando todo. Algo parecido a cuando ves un thriller policial en la tele y ves a un actor muy conocido en un rol totalmente secundario…fijo, fijo que es el malo. Blanco y en botella… Pero como no esperaba otra cosa desde el principio mi experiencia no ha sido mala. Hasta el punto de que, en un momento dado,  me llegué a plantear si con otro desarrollo, si dirigido a otro público, la misma historia habría merecido mucha más atención.

No quiero terminar este post sin agradecerle a Juana que me regalase este libro y que, además, me lo dedicase. Muchas gracias, Juana Aurora.

Por último, y dado que ya estamos en Agosto, tengo pendiente nombrar novela del mes de Julio. Para mí sin discursión “La estrella del diablo”, de Jo Nesbo, uno de los mejores escritores de novela negra actual y, para algunos (entre los que me incluyo) posiblemente el mejor escritor de novela nórdica de este momento.

viernes, 15 de abril de 2011

La Agencia: una espia en la casa

¿Son "La historia interminable", "Momo" o "El principito" novelas sólo para niños? ¿En qué momento la serie de Harry Potter o la saga de Crepúsculo pasan de ser libros para "jovenes" a ser novelas para "adultos"? ¿Es lo mismo "Los juegos del hambre" que "Nick y Norah"?

Entiendo que no se pueden crear tantas categorías como pudiera ser recomendable, pero no es justo que porque una novela esté protagonizada por alguien menor de 18 años y, sobre todo, si la temática es fantástica o la prosa ligera, directamente se clasifique la novela como "juvenil".

En primer lugar porque la etiqueta en sí no dice nada sobre la temática de la novela; en segundo lugar, porque incluirla en esa categoría o en la más socorrida "Mayores de 12 años", en el fondo es una condena al ostracismo que la aparta por completo del mundo adulto.

¿Alguien sabría decirme cuanta gente conoce que, sin tener hijos de esa edad, suela frecuentar esa sección en las librerías? Si el libro de turno no se convierte en un fenómeno mediático (el caso de Crepúsculo o de Harry Potter), las posibilidades de difusión de la novela fuera de los integrantes del A.M.P.A, se reduce ostensiblemente.

Con suerte, Hollywood lleva una adaptación a las pantallas, los libros empiezan a aparecer en la lista de "más vendidos" y, entonces sí, pasa a ser lícito que te vean leyéndolo en el Metro. Lo cierto es que ni las librerías ni los medios de comunicación dan difusión a muchas de estas novelas, por lo que acaban fuera de “nuestro radar”.

Un buen ejemplo de la suerte dispar de las novelas en función de la clasificación que se les da, se ve en el escaso éxito que ha tenido “ La Agencia : una espía en la casa”, casi desapercibida en las librerías españolas... y no porque la novela carezca de atractivos.

De lectura sencilla, su mayor virtud es la capacidad para recrear la topografía y la sociedad del Londres victoriano. Siguiendo las pesquisas de Mary Quinn recorremos sus vías principales, sufrimos la miasma que emana del Támesis, montamos en carruajes tirados por caballos y podemos ver el clasismo que configura la sociedad.

Quien espere tiros, emoción a raudales o “gadgets” ingeniosos se equivoca de novela. No estamos ante uno de los misterios de Nancy Drew ni mucho menos ante una aventura llena de adrenalina protagonizada por Alex Ryder.

Lo relevante en la novela de Y. S. Lee es la denuncia de los prejuicios sociales, el racismo, el papel secundario de la mujer en al sociedad y la doble moral imperante en la época. Es en ese contexto en el que “La Agencia” cobra un papel relevante, ya que sus integrantes, todas mujeres, no sólo tienen acceso a roles variados que les permiten mezclarse en los distintos estratos sociales sino que lo hacen desde la “invisibilidad” de la que les dota su sexo.

El problema de esta primera novela es que su público no está claramente delimitado. En principio, a temática centrada en el fraude a las aseguradoras y en la explotación  racial dentro del transporte marítimo, aleja la obra del universo “puber”, por mucho que les pueda agradar el flirteo entre James Easton y Mary Quinn. Por otro lado la inocencia de la propuesta y el precio del libro no ayudan a que se asiente entre el público adulto, sobre todo si tenemos en cuenta que muchas de las novelas de Anne Perry, la mayoría de investigación ambientadas en la misma época (tanto las del detective Pitt como las protagonizadas por Monk), se pueden adquirir fácilmente a un coste menor.