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domingo, 12 de enero de 2014

"No Premios" de la Hoguera de las Maldades - Año 2013

Durante los últimos meses un cambio en las circunstancias profesionales, familiares y personales me ha restado mucho tiempo. El gran perjudicado ha sido el blog que, a fin de cuentas, es algo recreacional, un entreteniemiento y una forma de liberación a la que, muy a mi pesar, he tenido que renunciar mucho más de lo que me habría gustado.

2013 ha sido un año de cambio, de adaptación y de desorientación. Organizado y con cierta tendencia a ser cuadriculado, mi mundo se ha puesto un poco patas arriba conforme han ido pasando los meses. Problemas de tiempo y cambio de prioridades, así como de las circunstancias que rodeaban a cuantos forman mi universo personal han hecho que me replantee un poco las cosas.

He seguido leyendo. Eso no es negociable. Pero he decidido que las cosas que haga las pienso hacer para disfrutar, no sujeto a una periodicidad prefijada. Quiere esto decir que no sé cuándo ni cómo escribiré posts. Va a depender del tiempo, disponibilidad y ganas que tenga en cada momento. Tal vez pasen un par de semanas sin que publique nada (como ya ha pasado últimamente) y luego se pueden acumular varios seguidos. Es lo que hay.. la conjunción imperfecta entre lo que quiero, lo que puedo y lo que debo.

Quiere decir también que los posts posiblemente sean más naturales. Menos "elaborados" y más directos. También que es posible que lleven alguna errata adicional (sé que de vez en cuando hay algún error ortográfico que se me escapa), por lo que si alguien se da cuenta y quiere hacérmelo saber, por favor, mandarme un comentario o un mensaje de correo, sin problemas y así lo corregiré.

Este año no va a haber entrega de premios. Entre algunas novelas que he leído y todavía no he comentado ("Elantris" de Brandon Sanderson, "Urban Shaman" de C. E. Murphy o "Hard Magic" de Larry Correia) y la variedad en mis decisiones de lectura hacen que, en estos momentos, no recuerde exactamente cuáles han sido las novelas que he leído/comentado a lo largo del año y no me apetece repasarlas en un momento. Prefiero hacer algo distinto...

Si pienso en 2013 hay dos novelas que me vienen a la cabeza como mis favoritas. "Orgullo y prejuicio", de Jane Austin y "El silencio de la ola" de Gianrico Carofiglio. Seguramente habrá mas que debería destacar pero estas dos son las que aparecen siempre y sin esfuerzo, mientras que las otras han dejado una huella menor. Así que, si se me pide que destaque alguna novela, seguramente serían esas dos.

En cuanto a lo que viene...Esa es una buena pregunta. Como no quiero comprometerme a nada que luego no vaya a cumplir y estoy en un momento en el que he decidido que si leo algo va a ser por gusto, lo único que puedo hacer es señalar varias novelas que, o bien tengo en mente comprar o que tengo ya en la estantería esperando su momento. Imagino/espero, que muchas de ellas caigan a lo largo del año y si es posible, que muchas me sorprendan, porque aunque tengo claro que a los Carofiglio, Lorenzo Silva, Camilleri, Petros Markaris, Jo Nesbo, Jim Butcher y compañía, pienso seguir visitándolos en cuanto pueda, tengo la sensación de que este año voy a buscar algo distinto. Encontrar nuevas vetas y variar un poco. Unas veces lo haré por corazonadas y otras por recomendaciones y sí, asumo que habrá más de un chasco pero ¿y todas las veces que me sorprendan y me agrade lo que lea, qué!!!

Al grano, éste es el listado de novelas que aspiro a que pasen por mis manos en los próximos meses (sin orden de prioridades ni de lectura):
-  Amar en tiempos de colera de García Márquez
- El huevo de oro de Donna Leon 
- Huesos en el jardín de Henning Mankell (o la posibilidad de leer algo de Wallander sin despedirme todavía de él).
- Malvados de John Connolly
- Una verdad delicada, de John Le Carré
- Luna de miel, de Franck Thilliez
- Sea of ghosts, de Alan Campbell (que tengo a medias, que está muy bien y que aspiro a terminar cuando disponga de algo de tiempo)
- Spellbound, de Larry Correia
- Canada, de Richard Ford
- El crimen perfecto, VV.AA (una recolección de relatos cortos de novela negra)
- Don de lenguas, de Rosa Ribas (o lo que es lo mismo, mi esperanza de recuperarla para la mesilla)
-  Hot sur, de Laura Restrepo
- Tokyo, año cero,  de David Peace
- Mi vida querida, de Alice Munroe
-  Asesinato en el cementerio, de Claude Izner (¡¡aunque empezar una serie por la segunda novela me toca los pies!!)
- Lunes amargo, de Nicci Freinch
- El caso Collini, de Ferdinand Von  Schirach
- "El trono de jade", de la serie de Temerario
- 612 euros, de Jon Arretxe
- Zenn Scarlett, de Christian Schoon
- El detective moribundo, de Leif G. W. Persson
- Ajedrez para un detective novato, de Juan Soto Ivars
- Legado en los huesos, de Dolores Redondo
- Los buenos suicidas, de Toni Hill

Y tres novelas que dejé pendientes en 2013 y a las que tengo ganas:
- Safari sangriento, de Deon Meyer
- Zulú, de Carey Ferey
- Cualquier otro día, de Dennis Lehane

Como estoy lanzado quiero terminar con un pequeño resumen en otros ámbitos.

Música, o las canciones que me han acompañado durante 2013. 
- Diamonds de Rihanna
- Bad Medicine de Bon Jovi
- Army of one de Bon Jovi
- Guardian, de Alannis Morrisette
- Human, de Christina Perri
- Something I need, de OneRepublic
- Replay, de Zendaya
- Safe and sound, de Capital Cities
- Let my love open the door, Luminare
- Brave, de Sara Bareilles
- Chasing the sun, de Sara Bareilles
- Let me love you, de Ne-yo
- Reload, Sebastian Ingrosso
- Clarity, de Zedd
- Spectrum, de Zedd
- Do or die, de 30 seconds to Mars
- City of angels, de 30 seconds to Mars
- Up in the air, de 30 seconds to Mars
- I love it, de Icona Pop (y "Me encanta" de Vaquerizo y las Nancies Rubias)
- She wolf- de David Guetta
- Titanium, de David Guetta 
- Mirrors, Justin Timberlake
- Night visions, el disco completo de "Imagine dragons"

Cine...
- The fast and furious 6
- Más allá de la pizarra: una serie B que no está nada mal.
- Una canción para Marion: que recomiendo ver en original con subtitulos porque hay una parte de no-diálogo   que se completa con la letra de la canción. Tremendo Terrence Stamp.
- "Una cuestión de tiempo": sorpresón y peliculón inesperado que acabará más pronto que tarde en mi videoteca. Que no se deje engañar nadie por el trailer, es mucho más que una mera película de chico intentando conseguir a chica. Una genial reflexión sobre la vida. 

Series
Con la segunda temporada de "Arrow" dando una de cal y una de arena y algo desconectado de "Elementary" tras un final de temporada tremendo y un comienzo de segunda temporada muy apagado, me lanzo con cuatro apuestas personales.
- La primera va desde hace mucho tiempo: NCIS. Aunque sin Cote de Pablo, temo un serio bajón en al undécima temporada.
- "The blacklist", la gran novedad del año. Entretenidísima y hasta ahora, coherente. Con un final de mid-season tremendo y James Spader en su mejor registro. ¡¡Atentos todos a la música de fondo en sus episodios!!
Y ahora las dos favoritas:
- "Covert Affairs", una serie que crece con las temporadas y que del mero entretenimiento de la primera pasa a algo completamente distinto en la tercera. Y la cuarta, que ya se ha emitido, dicen que es aún mejor. Eso sí, si tienes complejos con los idiomas mejor no verla, porque lo de Piper Perabo con los idiomas es de otra galaxia.
- "The newsroom", para mí la gran sorprensa del año. La cogí con dos temporadas emitidas y me la merendé en menos de un mes. Crítica, ácida y envidiable. ¿para cuándo algo parecido aquí? ¿Que a veces alguno de sus personajes (sobre todo femeninos) está un poco pasado? ¿Acaso eso anula toooodos los demás méritos? Con Emily Mortimer y el descubrimiento (al menos para mí) de Allison Pill


 

 
 
 



 

jueves, 22 de agosto de 2013

Memento mori




Este verano, con motivo de mi cumpleaños, dos personas muy próximas a mí han dado un salto de fe y me han regalado un libro.

Sonará a cachondeo pero la realidad es que no son muchos quienes lo intentan, no sé si paralizados por mis gustos singulares o por mi ritmo de lectura. Lo que tengo claro es que este año ha sido una excepción y lo he agradecido.

La primera, que no soy capaz de describir sin ruborizarme, acababa de conocerme he hizo gala de muchos arrestos lanzándose al ruedo con la única pista que sabía segura, me gusta la novela negra. Así que tiró los dados y se puso en manos de un librero que le recomendó “El guardián invisible”, obra que ahora ocupa un lugar singular dentro de mi estantería a la espera de que sus futuras hermanas la acompañen.

La segunda, que me conoce desde hace más tiempo siguió un proceso distinto y más arriesgado que, sin embargo, le llevó a un punto bastante similar. Buscó una novela negra pero como sabe que no soy muy dado a los autores españoles (y eso que este año llevo varios) buscó entre ellos uno que pusiesen bien pero que llevase publicado el tiempo suficiente como para que, de haberlo leído, hubiese aparecido en el blog.

Un proceso trabajoso que finalizó con “Memento mori”, la primera novela de César Pérez Gilleda, en mis manos. Obra cuya existencia desconocía y que me ha sorprendido mucho.

No es una novela negra “made in spain” si se me concede permiso para utilizar esta denominación. No es novela social (por mucho que describa parte de Valladolid y algunos locales de la zona), no es costumbrista y tiene algo que a mí sí me gusta mucho y que casi ninguna novela tiene, y es música en sus páginas. 

No soy muy de Bunburi y reconozco que desconozco quienes son "Love of Lesbian" pero “Rammstein”, “Placebo” y, sobre todo, “Depeche Mode” son grupos que me gustan y ver como sus letras servían de acompañamiento a la obra de Augusto Ledesma me ha gustado. Imagino que los puristas dirán que basta con poner el título de la canción y que otros dirán que se podía haber traducido la letra de las canciones al español pero entonces, ¿qué labor nos queda a nosotros?

Me ha gustado mucho el personaje de Rodrigo Sancho, el inspector encargado del caso. Me parece un tipo normal, con sus cosas (como todos), pero lejos del estereotipo actual de tipo atormentado por el pasado que… es más un tipo cualquiera, de los que si te cruzas por la calle  no le dedicas ni una mirada. Una persona que un día se encuentra con un caso complicado y escabroso y se ve obligado a enfrentarse a él como mejor pueda.

Hay conversaciones entre él y el experto criminalista Armando Lopategui que me han parecido entretenidas y graciosas, aunque éste es uno de esos personajes que no termino de tener claro cuan bien terminado está. Alguna de sus demostraciones de conocimiento están muy bien pero quizás rompen un poco ritmo de la novela y, sobre todo al principio, sacan al lector de todo el ambiente que se está construyendo.

Orestes, el asesino, es un tipo curioso, con el que no es fácil identificarse pero que sí consigue crear una mezcla de fascinación y tensión interesante, aunque es probable que sea mucho menos carismático de lo que inicialmente su creador tenía pensado.

La mitología y la literatura tienen su pequeña cabida en la novela, y algunas de las explicaciones sobre piratería informática y asesinos en serie están muy bien, la verdad, aunque quizás la forma que lo reviste todo resulte un tanto pretenciosa. Con todo y con eso  a mí  me ha gustado quizá influenciado por el manejo del refranero español del que hace gala el inspector Sancho. Ahí sí que me lo he pasado bien.

El estilo es por momentos algo recargado, no tanto por el lenguaje utilizado como por la exhibición de conocimientos de la que en algunos momentos hacen ganas los personajes. Uno acaba un poco saturado de expresiones latinas y explicaciones a pie de página, al menos hasta la mitad de la novela, momento en que esta ya anda sóla y va sobre ruedas. 

Le falla el final, ese coitus interruptus que para mí ha supuesto descubrir que la novela forma parte de una trilogía y que, como se ha puesto de moda últimamente, no tiene un final “final”. Creo que de haberlo tenido mi valoración habría sido más alta, posiblemente un 8 pero tal y como queda lo mas justo me parecía rebajarla a un 7. Al menos así era hasta que empecé "La silla vacía" de Jefferey Deaver y pude poner las cosas en perspectiva. Un 7,5 posiblemente sea lo más justo aunque me reservo el derecho a revisión para el supuesto hipotético de que las dos novelas siguientes cumplan con las expectativas creadas.

Y me gustaría terminar con dos cosas totalmente distintas. 

Por un lado un anuncio por palabras dirigido a las editoriales. No lo voy a colgar ni en “Segunda mano” ni en otras muchas páginas de búsqueda que hay hoy en día en la red pero espero que sirva un poco como canto-protesta.

“Joven lector (no tan joven como querría pero joven a fin de cuentas) busca novela negra entretenida, con tensión y ritmo alto. La intriga y los personajes bien construidos suman. No importa si es de temática social o si es policíaca, tampoco se exige duración determinada, únicamente, y es requisito indispensable, que sea autoconclusiva. Dípticos y sucesivas “logías” (trilogías, tetralogías, pentalogías, etc…) abstenerse por problemas de intolerancia temporal. Gracias. “

Para terminar dos agradecimientos que creo que son de recivo:

En primer lugar a Natalia. Por este libro y porque todos los años se arriesga y me intenta sorprender. Y sí, te tengo que devolver a Murakami, dame unos meses y hasta lo haré habiéndolo leído.

En segundo lugar para Juana Francisca, que no nació en Jersey y no tiene origen italiano pero que seguro que leyendo esto se ríe. Al grano que no voy a monologar más de lo necesario que bastante me sufres en persona. Gracias por arriesgarte, por querer compartir ese día y muchos otros… y por todo lo demás. Espero que dentro de un año pueda colgar otro post gracias a tu valentía y así agradecerte 365 días inolvidables.

domingo, 2 de junio de 2013

Un soplo de aire fresco - Neal Carey vol. 1

Tengo claro que Don Winslow no es uno de mis escritores favoritos a pesar de ser un buen escritor y de saber que ha cosechado en los últimos años un gran éxito.

Las tres novelas que había leído hasta la fecha: "El poder del perro", "Salvajes" y "El invierno de Frankie Machine" no habían conseguido "llegarme". Con su lectura se puede aprender mucho, sobre la historia del narcotráfico en el continente Americano (en "El poder...") o la evolución de la mafia en Estados Unidos (en "El invierno") e incluso a algunos personajes, como a Chon (de  "Salvajes"), se les coge cariño pero a su obra le rodea una sensación de "irrealidad", de ajeneidad, que impregna toda la lectura y que impide su  disfrute completo. Sus mundos no son los míos, no termino de meterme en ellos, "no me tocan".

En todas esas novelas Winslow crea personajes, no "personas". Les dota de la dimensión justa y necesaria para encajar perfectamente en "su universo", el que ha preparado para la ocasión. Sin más. Creaciones con imperativos determinados "justicia", "dinero", "sexo", "poder" y, finalmente, "sobrevivir" pero ninguno de los comportamientos, certezas o incertidumbres con los que los lectores convivimos habitualmente.

Curiosamente Neal Carey, el protagonista de esta novela, sí es un "personaje de carne y hueso". Es tridimensional. Piensa, razona, sufre, se queja pero lo hace reaccionando a lo que le sucede. Es humano. Y eso me gusta porque esté o no de acuerdo con algunas de sus decisiones al menos puedo entender por qué hace lo que hace y eso me permite identificarme con él, sentir simpatía, en ocasiones respeto y al final incluso cierta admiración. 

Carey me deja sensaciones similares al Patrick Kensie de Dennis Lehane (sí, sé que Carey es anterior y debería ser al revés pero permiteme esta licencia para explicarme). Los dos son mundanos, cotidianos, reales. Son personas con una profesión distinta (y muy alejada a la mía, eso es evidente) pero cuando "les leo" tengo la sensación de que están hablando de "gente". Algo parecido a lo que me pasa cuando leo las novelas de Lorenzo Silva con Ruber Bevilacqua de protagonista, por ejemplo. Cambian el entorno, la situación, las vivencias personales pero cuando consigues situarte se convierten en tu vecino, tu amigo o tu familiar y eso me gusta.

Como me gusta el que se trate de una novela con varios registros. En sus páginas hay cabida para la tensión (provocada por la incertidumbre ante lo que va a pasar), cierta aprensión (hacia un final que, aún desconocido, todo apunta a que no será nada bueno), curiosidad (porque hay decisiones del protagonista que cambian la forma en que se está viviendo la novela), sorpresa e incluso diversión (con los flashbacks que muestran la educación de Neal de la mano de Joe Graham (y si vuelves a leer este post después de leer la novela es posible que con ese comentario "tan inocente" hasta sonrías).

También está Londres, la ciudad donde transcurre la mayor parte de la novela. Por fin una ciudad que me gusta y que conozco se convierte en parte importante de la novela. Con Neal la recorres de arriba a abajo, andando y en transporte público, mientras descubres todos los "peligros" cotidianos que nos acosan a los urbanitas (desde carteristas experimentados a prostitutas y drogradictos sin olvidar a las siempre temibles palomas), mientras buscamos a Allie.

Allíe Chase... la adolescente desaparecida que Neal tiene que encontrar y conseguir traer de vuelta (o será él quien no lo haga)

Unos punkies muy malos... 

Unos chinos que temen hasta los punkies...

Un senador lanzado a por la vicepresidencia de Estados Unidos...

Y una trama bien llevada, entretenida y coherente que sorprende porque por momentos se sale del camino experado (y trillado) para explorar variantes nuevas (y no por ello menos creíbles). Sólo puedo ponerle un pero, la música. No hay música. Londres, los años 90, zonas marginales y el centro de la ciudad de  noche y ni una mísera canción que llevarme a la boca, ¡¡pero dónde se ha visto eso!! ¡Vale que el "born slippy" de Underworld llegó un poco después pero hombre algo habría por aquél entonces que valiese la pena ¿no?

P.D: Ha terminado el mes de mayo y el premio de "Novela del mes" se lo lleva "House of cards"

P.D.II: Durante la comida de los sábados mi padre me ha comentado que debería poner nota a las novelas que comento para que sirviese de guía.
Con el tema de cuantificar las lecturas tengo dos problemas: que los gustos son muy relativos (y los míos más) y  que creo que cuando "cuantificas" los valores de algo tienden a establecerse comparaciones.

El problema es encontrar la manera de hacerlo. "Un soplo de aire fresco" sería un 7. Que creo que es la puntuación máxima que estaría dispuesto a dar a este tipo de novela.  Me ha sorprendido bastante, cuenta con un protagonista que Neal Carey que me gusta y me sorprende con su comportamiento (sobre todo en lo que se refiere a su relación con Allie Chase) y, por qué no decirlo, porque en cierto modo me "ha tocado la fibra".

Me ha gustado más que las novelas de la serie de Myron Bolitar, por ejemplo, pero para mí no es un novelón, y, por uno u otro motivo, no creo que juegue en la misma Liga que las de Dennis Lehane, John Connolly o Jo Nesbo, novelas con mucho más empaque que ésta.
P.D.III: Me acabo de dar cuenta de que no hubo "Novela del mes" en Abril. Lo siento, se me pasó. Mi reconocimiento es para "El síndrome E" de Franck Thilliez, para mí una señora novela. Quien ha leído las tres primeras afirma que de momento es la mejor de la serie. Yo no puedo opinar porque sigo tras "Luto de miel" pero si esa aseveración se confirma no quiero saber lo que pueden llegar a dar de sí "Gattaca" y "Atomka".

P.D.IV: Finalmente he visto "Warm bodies" y siento decir que no está a la altura de la novela. Se queda muy corta. De todas formas mi más sincero agradecimiento, sin un buen trailer nunca habría llegado al a novela. 

martes, 1 de enero de 2013

Premios "Hoguera de las Maldades" - Año II (2012)


Ha terminado 2012, un año confuso a nivel personal que me deja más o menos donde estaba cuando comenzó pero con un par de topetazos más que reconozco que han hecho mella, la verdad. El 12 será un año que no creo que vaya a recordar con mucho cariño pero claro, con las sombras que aparecen en el horizonte de 2013 y todos esos indicios que lo anuncian como un año muy malo, casi, casi que me había quedado como estaba.

En lo literario (o en lo bloggero) el 12 ha sido un buen año. Al menos ha sido mejor que el 11, con más visitas y también con más libros leídos que el año anterior. Sobre la calidad del servicio sólo quienes se sientan delante del ordenador y lo leen pueden opinar, en mi descargo sólo puedo decir  que se hace lo que se puede y que siempre se intenta mejorar. Una de esas cosas “que se “intentarán” mejorar es la apariencia del blog, aunque mejorar parece un poco benigno…¡¡lo cambio!!, a quién pretendo engañar, uno de mis propósitos para este año será darle formato que ahora casi no tiene.

Este post no será como el del año pasado, que pretendió ser un alarde de ingenio y humor porque no sé en qué momento del año lo he ido perdiendo pero sí intentará ser un acto honesto y justo, un reconocimiento para aquellos autores que han aportado su granito de arena para que 2012 no fuese tan mal año y, en menor medida, un toque de atención para los que no han estado a la altura.

Es cierto que este año mis lecturas han resultado un tanto eclécticas, cuando me puse con el blog pensaba que la mayor parte de las obras que trataría serían de novela negra pero tras un primer año más condicionado por ese planteamiento, este segundo opté por ser sincero conmigo mismo y disfrutar también con la lectura. Por eso hay más cambios de registro y, en ocasiones, quizás mi estado anímico influye y cambia un poco la tónica general del blog (si con ello he molestado a alguien mil disculpas).

Un año con usencias notables, al menos para mí lo son. Autores como Dennis Lehanne, Harry Connolly o Jo Nesbo, personajes como Temerario, o Vlad Taltos, y novelas que tenía previsto leer a lo largo del año (“En la cocina” o “siempre el mismo día”) y que al final no han encontrado su hueco, unas veces por mi voluntad y otras por un intento un tanto pueril de buscar el momento propicio para disfrutarlas. Una de mis ideas para el año que comienza es elaborar un listado de al menos 10 novelas que ya tenga en mi poder y que aspiro a leer (al menos el mayor número posible) a lo largo del año. (lo que no quiere decir que vayan a ser mis primeras lecturas, ni mucho menos).Quien esté interesado en ver parte de lo que viene sólo tiene que echar un vistazo a la izquierda del post.

Dicho esto, si todos estamos de acuerdo, y una vez que me he puesto mi mejor chándal de estar por casa en un día un tanto frío, aquí va el resumen literario de mi 2012 en palabras:

“Deja vú” esa expresión que Matrix puso de actualidad hace unos cuantos años y que resume esa sensación de “esto ya lo he leído, ¿no?” que he tenido en más de un momento durante la lectura de "Deuda de sangre", de Michael Connelly, por mucho que un cambio de protagonista y “un giro cardiaco” intentasen dar un toque distinto.  

“Olvido” Aunque me duele profundamente reconocerlo, releyendo la lista de novelas comentadas este año me he encontrado con “La palabra se hizo carne”, de Donna Leon, y me he dado cuenta de que si no miraba la sinopsis ni me acordaba de qué trataba. Triste y preocupante para una autora que siempre me ha gustado mucho y que ahora mismo parece pasar por mis manos como si se tratase de cualquier cosilla.  Que fuese de las primeras del año no me sirve de excusa, que ella lleve casi veinte novelas a su espalda tampoco la justifica.

“Decepción”, la que me ha producido “Con anuncio” de Rosa Ribas. Todas mis esperanzas depositadas en ella tras “Entre dos aguas” se han ido por el retrete. Una pena, la verdad, aunque hace dos días que me martilléan con un tal Toni Hill, ¿será la gran esperanza blanca para el 2013?

“Lo bueno, si breve…” Este ha sido un año de relatos cortos, unos por elección, como ·”El déspota adolescente” de Lorenzo Silva y otros porque el orden de la serie así parecía exigirlo. Podría haber incluido aquí “Por la boca muere el pez” de Camilleri, pero es que  aunque se lee en apenas una hora tiene precio de novelón de 700 páginas yy esa relación cantidad-precio no puedo premiarla, lo siento. Por eso,  por su calidad, su honradez y por su lado humano…y porque soy incapaz de poner un pero a una sola de sus historias, la colección de relatos cortos más interesante del año es “Un caso del Comisario Jaritos y otros relatos clandestinos” de Petros Markaris.

“Ni frío ni calor” No ha sido la decepción del año porque no esperaba nada de ella y es cierto que a diferencia de otras de esta me acuerdo, pero, sinceramente,  "La promesa del ángel caído" de Friedrich Ani, ni me va ni me viene… aunque en la red hay infinidad de sitios en donde hablan maravillas de él como autor.

“Animal”  En una época de crisis como ésta las mascotas no se estilan y este año han sido muy pocos los bichos que han pasado por aquí. Estaba pensando en darle el premio a Dodo, la mascota de Thursday Next, aunque me costase el rechazo de los opositores a la experimentación genética, pero es que Slag, el gato de “Retribution Falls”, el mismo que campa a sus anchas por los camarotes del Katty Jay, me arrancó un par de sonrisas durante la lectura y esta es una buena forma de agradecérselo.

“Amor”. Sin haber leído una novela propiamente romántica este año han sido varios los momentos en que los asuntos del corazón han pasado por aquí. En ocasiones acabaron en drama (como Erik y Christine en “El fantasma de la ópera”), otras se quedaron en el aire (como la de Alban y Margrit, en “Heart of Stone”) y otras fueron multimedia (como la protagonizada por Richard Castle – Kate Beckett en la televisiva “Castle” y Jameson Rook - Nikki Heat en la literaria “Calor desnudo”)  pero sólo una fructificó totalmente, fue  la historia de Tom Harvey y Lucie en Iboy. Y por si alguien tiene dudas las dos últimas páginas de la novela deberían bastar para resolverlas. Eso sí, mi consejo a aquellos avispados que siempre miran los finales antes de tiempo, esta vez conteneros y vivid el proceso de Tom como es debido.

"Alto voltaje" para ese momento quien sabe si “algo más que..." que comparten Kincaid y la teniente Karrin Murphy en “Blood rites”. Una vez más en este tema mi reconocimiento se va a Jim Butcher. ¿estará pensando en derrocar a Corin Tellado? Y no, no se me olvida algún momento de “Salvajes” y por supuesto que no dudo que si los personajes de Butcher se hubiesen enfrentado a la versión cinematográfica de la novela  de Don Winslow, con Blake Lively de por medio, otro gallo habría cantado…, pero no ha sido así y, con el debido respeto, “O” and company actúan bajo el efecto de sustancias estupefacientes y en la intimidad de un señor apartamento, mientras que los personajes de Butcher lo hacen en medio de una misión suicida, rodeados de niños, mientras intentan desactivar una trampa explosiva que puede barrer una manzana entera de la calle y ante la sorprendida mirada de Harry… ¿se puede pedir más?

¿Secundario?, ¿qué es eso para "Janx", el dragón que controla toda la mafia de la ciudad en “Heart of Stone” de C.E. Murphy?. Uno de esos tipos peligrosos y tremendamente astutos que hacen que los protas (en concreto el pobre Alban) parezcan un poco insulsos. Con Margrit no lo tiene tan fácil y deja un par de negociaciones para el recuerdo. 

Malo, malo, malo (eres) Tenía toda la pinta de ser Hacheron Hades, de “The jane eyre affair” pero en los últimos meses la votación ha tomado un giro radical hacia personajes mucho más reales, menos comiqueros. Primero con la irrupción de “Lado”, el lugarteniente del Cartel de Baja en “Salvajes” y luego con el Dr. Charles Haven, de “El ojo del dragón” como claro favorito. Fue así  hasta que en el último suspiro apareció el bueno, perdón, el malo de Howard Ellman, de “iBoy”, un personaje tan real o más que el de los otros pero mucho menos marginal/extraordinario. “Hell-man” o “The devil” aglutina todo lo que los chavales de “The crow” y demás bandas que aparecen en la novela representan en mayor o menos medida: insatisfacción por todo, ansia de poder y ausencia total de miramientos o valores morales. El fruto de nuestra  sociedad civilizada. Preocupante, ¿no?.

Despedida… un año más, y creo que van dos, he sido incapaz de poner punto y final a la serie de Wallander leyendo “El hombre inquieto”, así que mi sentido homenaje tendrá que esperar. Sin él pensé en dárselo a Chon de “Salvajes”, pero la publicación de “Los reyes de lo cool” abre las posibilidades de reecuentro y aunque sólo sea por eso… así que se lo voy a dar a Thobela Mpayipheli, el personaje creado por Deon Meyer para liderar dos de sus novelas y que tras “El pico del diablo” no está claro si volverá a hacer acto de aparición. ¡¡adios, gran guerrero xhosa!!

“Mi querida España… esa España mía… esa España nuestraaaaa”. En un año en que, que yo recuerde ahora mismo, ha habido tres novelas ambientadas en ella y una colección de relatos cortos, creo que lo más justo es señalar a “El tiempo entre costuras” como “la novela patria”. Aparte quedan mis apetencias personales y mi pasión por Bevilacqua, por supuesto.

“Sorpresa”  La arriba citada “El tiempo entre costuras”, quizás porque no esperaba nada cuando la leí y  me sorprendió agradablemente, pero la revelación de la temporada ha sido “iBoy”, para mí sin discursión y con años luz de separación.

“Esperanza”, la que deposito en el creador de “iBoy”, Kevin Brooks, que tiene publicadas varias novelas sueltas. Si puedo le daré una nueva oportunidad este año, esperemos que no defraude. ¿¿he mencionado ya a Toni Hill?? Pues viene, viene…

En cuanto a las posibles “mejores” novelas…

“Fantasía” o “ciencia-ficción”: “Retribution falls”, de la que restan todavía dos entregas pero que puede ser tratada como novela autoconclusiva. Buenos personajes, trama bien hilada y mucha diversión.

“Urban Fantasy”: Para mí tiene un sabor especial…destacaría “Blood rites” de Butcher, pero no me gustaría dejarme en el tintero ninguna de las dos novelas de Ilona Andres (“Magic Bites” y “Magic Burns”) ni, por supuesto, “Heart of Stone”, cuya secuela “House of cards” espero que también caiga este año.

“Negra”. Un tipo de novela que me gusta mucho pero que este año no ha dejado muchos buenos exponentes, con dos honrosas excepciones: “El pico del diablo” de Deon Meyer y “El ojo del dragón” de Andy Oaks. Siento especial predilección por la primera pero creo que la segunda, ambientada en Asia, también debería ser de lectura obligatoria a pesar de su dureza/crudeza.

“Favorita” estando en la lista me resulta imposible no nombrar a “El fantasma de la ópera”, para mí un clásico, con mayúsculas, con el mérito de no perder un ápice de vigencia por mucho que pasen los años. 

“La caja tonta”, o ese aparato al que dedicamos más horas de las que deberíamos. No he visto la continuación de mis recomendaciones del año pasado (“Luther” y “Sherlock”) pero aprovecho para añadir dos más (también con toque negro) aun cuando no haya terminado todavía ninguna de las dos: “Perception” y “Elementary”.

Un placer culpable: la serie televisiva “Arrow” y al que no lo entienda no se lo puedo explicar

La gran pantalla, o la gran víctima de la subida del IVA, del 3d y de los precios desproporcionados…Imposible, aunque sea un blockbuster, no destacar “The dark knight rises”, un buen cierre para una gran trilogía. Y en la parte independiente (¿indie?) y de mercado secundario, tres películas en principio minoritarias: “Upside down”, “Rust and bones” y “La pesca del salmón en Yemen”, mi favorita, aunque con una matización, si “Rust and bones” hubiese contado con 20 minutos más al final para que éste no fuese tan rápido y quedase mejor explicado posiblemente habría sido mi película del año.

Música, o la compañera de quien vive solo. La uso cuando escribo el blog, cuando hago ejercicio, cuando cocino y limpio y, por supuesto, mientras hago origami. Sin ellas las duchas no serían lo mismo. Imposible poner un listado de todas las canciones pero sí creo que éstas resumen mi año:
-          “Iris” de Goo Goo Dolls
-          “Sweet Nothing” de Calvin Harris Ft Florence Welch
-          “7 seconds” de Youssou N’Dour
-           “Breath of life” de Florence Welch
-          “A thousand years” de Cristina Perry
-          “Ass back home” de Gim Clas Heores ft Neon Hittch
-          “In the mourning” de Paramore
-          “Locked out of heaven” de Bruno Mars
-          “I won’t give up” de Jason M`raz
-          “Six degrees of separation” de The Script.
-          “your song” de Ellie Goulding.
-          "Tanto" y  "Loco de atar" de Pablo Alborán.

Y si falta un tema de X-monos, querido Giorgiatos, es porque publicitas mucho el producto cuando hay concierto pero no mandas las canciones, jejeje.

Por último, como siempre, mi agradecimiento más sincero a quienes transitan por aquí habitualmente (sea desde el principio o porque se hayan unido con posterioridad), a quienes vinieron y prefirieron no quedarse y, por supuesto, a quienes me sufren en carne y hueso con mis alegrías y mis miserias cotidianas y, a pesar de todo, siempre están ahí pase lo que pase. Espero que el año que viene (tras 365 días que se pueden hacer muy largos) pueda seguir contando con todos vosotros, que este año ya se ha caído demasiada gente.

Mis mejores deseos para tí, que estás leyendo esto, para este año que comienza. Espero que lo mejor que te haya pasado en 2012 sea lo peor que te aguarde en el 13… ¡¡y que nos pillen confesados!!.

P.D: se pueden hacer comentarios en el blog. Sentíos libres de hacerlos, recomendando libros, criticando mis comentarios o señalando las cosas que os gustan o lo que os gusta menos de lo que leéis. Siempre serán bienvenidos y seguro que ayudarán a mejorar. A quienes me conocéis os sigue bastando con descolgar el teléfono y decir ¡¡pero qué haces cenutrio!!, sabéis que suelo darme por aludido, jeje.

domingo, 1 de enero de 2012

Premios "Hoguera de las Maldades" - Año I (2011)

Va a hacer casi un año que inició su andadura "La hoguera de las maldades" y he pensado que la mejor forma de celebrarlo era con una entrega de premios que resumiese todo este año de lecturas. Algo así como los Oscar, los Globos de Oro y los Golden Rasperry (¿qué cuáles son esos?, pues los anti-oscars, los Razzies) condensados en un "post" que espero que no se alargue demasiado.

Ni mi situación económica ni mi modesta vivienda permiten llevar a cabo un acto ostentoso, por lo que nadie debe esperar ver desfilar por aquí a Donna Leon, John Vernon y demás fauna, sorry. No me habría importado, la verdad, pero la situación es la que es. Tampoco habrá premios económicos, estatuas y demás fanfarria, sólo mi reconocimiento a una labor (o mi crítica, aunque no es mi intención hacer leña del árbol caído).

Como por un lado me gusta innovar no he querido limitar el título a un mero (y aburridísimo): "Mejor bla,bla,bla" o "Peor ble, ble, ble". Pero mi idea de renombrar las novelas utilizando referencias literarias, cinéfilas o musicales ha tenido que enfrentarse a mi miedo a topar con los "derechos de propiedad intelectual" y ha perdido, por lo que he optado por un término intermedio. Recordando mis tiempos de latín en el instituto (de los que no hace tanto) y alguna redacción un tanto ingeniosa que pergeñé por aquel entonces, he optado por bautizar la mayor parte de los premios utilizando "aurea dicta", que vienen a ser  dichos y frases hechas del mundo clásico cuyo uso, en muchos casos, ha llegado hasta hoy.

Dicho esto, si todos estamos de acuerdo, y una vez que me he adecentado con mi mejor bata, ¡¡¡QUE COMIENCE EL SHOOOOOOOOOW!!!!:

Premio "ab uno disce omnes" ("por uno conocerás a los demás") o el premio al autor más reiterativo en sus planteamientos, se va para James Patterson por "Segunda oportunidad", que tiene bastante de copy-page de sus novelas anteriores.

Premio "De gustibus et coloribus no est disputandum" ("el gusto y los colores no se discuten"o "para gustos los colores"), esa expresión latina que siempre ha enloquecido a mi padre y que no es más que la versión culta del socorrido "sobre gustos no hay nada escrito", para la novela que seguro que alguno considera que no he llegado a comprender en su justa medida y que, para mí, ha sido la más floja de todo el año: "Sé lo que estás pensando" de John Vernon.

Premio "Cave Canem" ("cuidado con el perro") al mejor personaje animal (da igual que sea fantástico o no): Posiblemente haya sido en esta extraña categoría donde mayor rivalidad haya habido: Loiosh el "jereg", de la serie de Vlad Taltos, Baskerville/Brutus de "Las perfecciones provisionales" o Bernie Kosar, el animal (con sorpresa incluida) de "Soy el número cuatro", han sido algunos de los personajes más entrañables, curiosos e interesantes de este año pero valoro mucho mi pellejo como para no dárselo a Temerario ("El dragón de su majestad") no sólo el único que realmente co-protagoniza la novela, también el que mayor club de fans ha cosechado entre mi entorno...

Premio "Amore mío", a la mejor historia de amor. En un año en el que la lectura de novela de contenido romántico ha brillado por su ausencia me gustaría aprovechar para darselo a dos novelas que he leído en los últimos años y que no creo que vaya a poder comentar en un futuro próximo: "Juntos, nada más" de Anna Gavalda (algo fría al principio pero muy interesante en su evolución) y "La mujer del viajero en el tiempo" de Audrey Niffeneger, o la novela que consiguió desbancar a "The notebook" de Nicholas Sparks, encumbrándose en el altar del género. Pocas novelas me han gustado tanto y pocos personajes han llegado a generarme tanta simpatía como Henry de Tamble y Claire Abshire.
Premio "Alto voltaje" para ese encuentro ("algo más que...") sexual/sensual  que comparten Harry Dresden y Susan Rodríguez en "Máscaras de muerte" de Jim Butcher. ¡¡hasta Kim Bassinger y Mickey Rourke tomarían nota de lo que ahí acontece!!.

Premio "Tu quoque, Brute, fili me" (la famosas frase de Julio Cesar, "También tú, Brutus, hijo mío" Julio Cesar) para el mejor personaje secundario es para: "Bubba Rogowski", el personaje creado por Dennis Lehane para la serie de Angie Gennaro y Patrick Kenzie, que empieza a reclamar una novela para él solito, ¿o no?. Aunque, ¡ojito!, que a final del año pasó por mis manos un gitano  (Raskol Baxhet, en "Némesis" de Jo Nesbo) que estuvo a punto de "robarle algo más que la cartera" in extremis. Y, ¡¡como no hacer una mención, por breve que sea, al trozo de papel hipercualificado que ha desbancado a los post-it como lo más demandado en las papelerías!!, el "ghost knife" de "Child of Fire".


Premio "Homo homini lupus est" ("el hombre es un lobo para el hombre") para el personaje más malvado de este año, que, para seguir con las aurea dicta, se va "Ex aequo" para dos personajes de la misma novela: Tom Waaler y Anna Bethsen, de "Némesis" de Jo Nesbo.

Premio "In artículo mortis", para la novela que supone el punto final de usa serie, este año se va para "Solea" de Jean Claude-Izzo, punto y final a la serie protagonizada por Fabio Montale. Nada me gustaría más que no tener que otorgar este premio por lo que significa pero temo que el año que viene, si es que hay una segunda entrega de premios, volverá a ser necesaria su aparición, esta vez para conmemorar la despedida de Kurt Wallander, cuya lectura no creo poder demorar mucho más. 


Premio "Gaudeamus igitur" ("Alegrémonos pues...", inicio del canto de graduación de los universitarios) para el autor revelación de este año: De nuevo "Ex aequo", en esta ocasión para Rosa Ribas, por lo que supone su llegada para mí, en un momento en que varios de los autores que me gustan son cada vez más y más mayores (Andrea Camilleri, Petros Markeris, Donna Leon...) y, por supuesto, Harry Connolly, por el soplo de aire fresco que supuso "Child of fire" dentro de la Urban Fantasy.

Como me cuesta mucho justificar qué novela es la que más me ha gustado o cual es mi favorita, he decidido dividir ese premio en varias categorías.
*Premio "Imaginata", para la mejor novela de Fantasía épica, Ciencia-Ficción o Young Fantasy: "Temerario, el dragón de su majestad" de Naomi Novik.
*Premio "Mocus pocus" para la mejor novela de Urban Fántasy: "Child of Fire" de Harry Connolly.
*Premio "Mare nostum" para la mejor novela negra mediterránea: "Suicidio perfecto" de Petros Markaris (que irrumpió a última haciendo bueno eso de que "más vale tarde que nunca")
*Premio "Aurora Borealis" para la mejor novela negra nórdica: "Némesis" de Jo Nesbo, una obra tan redonda que me ha impedido, siendo honesto, dejar que comparta premio con otras dos novelas que me han gustado mucho pero que están un peldaño por debajo: "¿Quién teme al lobo?", de Karin Fossum y "Ángeles en la nieve" de James Thompson.
*Premio "Dies peregrinorum" para la mejor novela negra norteamericana: "Abrázame, oscuridad" de Dennis Lehanne, por mucho que el final  de "Lo que es sagrado", del mismo autor, habría merecido un premio por sí solo.
 

Premio"E pluribus unum" ("de entre todos, uno"), el Premio Especial del Jurado, para "Las perfecciones provisionales" de Gianrico Carofiglio, que ha sido, a pesar de lo difícil que resulta de etiquetar, mi novela favorita de este año.

Premio "Vini, vidi, vinci" ("vine, vi y vencí" de Julio Cesar) a la mejor serie de televisión: ¡¡sí, a la mejor serie de televisión, que pasa!! No sólo de libros vive el hombre...y hay series muy buenas. Para dos series británicas (para más inri): "Sherlock" (temporada 1 con 3 episodios, eso sí, ¡¡ojo con el precio!!), una increíble adaptación a los tiempos modernos de uno de mis personajes literarios favoritos y la ¿gran desconocida?, "Luther", cuya temporada 1 me ha dejado estupefacto con un Idris Elba sensacional.


Por último, y para mí el más importante, Premio "Semper fi" ("Siempre fiel", el lema de los marines americanos) para...pues para todos aquellos que siguen el blog, desde los que lo hacen desde el principio (algún familiar y amigo) hasta los que un día, sin querer, pasaron por aquí y decidieron quedarse. En especial a alguien que desde Alemania me acompaña siempre en cada post, visitándolo poco después de que lo haya publicado (o al menos eso es lo que deduzco de las estadísticas de blogger gracias a mí gran instinto detectivesco, ¡si es que toooodo se pega"). Lo dicho, a todos, muchas gracias.

Y con esto y un bizcocho...¡¡Ahhh, no, un segundo, que alguien del público ha levantado la mano!! Digame, sí usted, el que está al fondo. ¿Cómoooo?¿que  para este año que empieza qué? Pues espero que salud, dinero y amor pero, como eso no está en mi mano, voy a lo que si lo está... si los quehaceres y obligaciones lo permiten, espero poder retomar autores que me gustan mucho y que todavía no han pasado por aquí (Lorenzo Silva, Deon Meyer, Henning Mankell, John Connolly), nuevos descubrimientos (Ilona Andrews), vuelta al mundo romano clásico (con  personajes como Marco Licinio Cato y Gordiano "El sabueso"), novelas contemporáneas que tengo pendientes ("One day", "Criadas y señoras" y "En la cocina") y  por supuesto, reencuentros con algunos conocidos de este año (como Dennis Lehane, Rosa Ribas, Jo Nesbo, Jim Butcher y Michael Connelly, entre otros). ¿Será posible? Lo ve(lee)remos, ¿no?


Mis mejores deseos para tí, que estás leyendo esto, para este año que comienza. Espero que nos encontremos muchas veces durante los próximos meses...